jueves, 27 de julio de 2017

LA CHICA EN LA NIEBLA

                             La chica en la niebla de Donato Carrisi

“La noche en la que todo cambió para siempre” fue una fría y desapacible noche de un 23 de febrero, exactamente dos meses y dos días después de la desaparición con la que todo comenzó.

Dos meses antes, el tranquilo pueblo de montaña de Avechot, un lugar en el que nunca pasaba nada, iba a convertirse en el centro del foco mediático por la desaparición de una niña de dieciséis años, la joven Anne Lou Kastner, una niña buena, religiosa y que nunca se metía en líos ni en problemas…¿Quién sería el desalmado que se había llevado a la niña?¿Por qué ella?¿Por qué Anne Lou?

Para encargarse del caso, envían al pueblo al agente especial Vogel, gran experto en estos asuntos y especialmente, experto en manipular y tratar con los medios de comunicación para conseguir de ellos, lo que sea más beneficioso y provechoso para él, y para el caso que tiene entre manos.

Pero volvamos al principio de la novela, a aquella noche del 23 de febrero…El libro arranca con el agente Vogel completamente cubierto de sangre y aparentemente en estado de shock, siendo interrogado por la policía y por un psiquiatra de la localidad…¿Qué es lo que ha sucedido?¿Qué extrañas circunstancias han llevado al agente Vogel a volver a aparecer en tan lamentables condiciones? Y lo que es más intrigante,¿por qué ha vuelto el agente Vogel al pueblo cuando el caso ya había sido resuelto?

A partir de aquí, y por medio de flashbacks, el agente Vogel nos hará retroceder dos meses en el tiempo para contarnos todos los detalles de la historia, de esta escalofriante y maquiavélica historia que gira alrededor de misteriosa desaparición de Anne Lou Kastner…

A pesar de que, por lo que estoy contando, habrá muchos que al leerme estarán pensando que están ante una novela más, de las muchas que hay, que giran en torno a la desaparición de una menor y de la investigación que se desarrolla en torno a ella, permitidme que os diga que estáis completamente equivocados, ya que, si hay algo que destaca de esta novela, es la originalidad del argumento, pues estamos ante el típico libro que nada más terminarlo, sentimos que tenemos que aplaudir al autor por la brillante idea que ha tenido y por la forma en la que ha entretejido la historia; es de esos argumentos que nos dejan boquiabiertos por la genialidad que se desprende del desenlace de la trama. Sin embargo, y aunque es cierto que es un libro de esos que no puedes soltar una vez que los empiezas, porque eso es algo que Donato Carrisi sabe hacer muy bien, sabe cómo atrapar al lector desde el primer instante, tengo que reconocer que, aunque la segunda parte es de infarto y no puedes parar hasta que lo terminas, la primera parte es demasiado pausada para el ritmo vertiginoso al que el autor me tiene acostumbrada, y por eso, en esta ocasión no le pondré la máxima puntuación, pero por otra parte, tengo que admitir que la novela me ha durado un suspiro y me ha tenido completamente enganchada hasta el final, tanto que, las últimas doscientas páginas me las he leído prácticamente del tirón, por lo que os puedo asegurar que calidad, intriga y tensión, las tenéis garantizadas.

Otro aspecto con el que Carrisi se desmarca de lo habitual en este tipo de novelas, es con los personajes que protagonizan la trama, y es que, si hay algo que los caracteriza, es que todos y cada uno de ellos, dan mala espina desde el primer momento. No hay ni un solo personaje con el que el lector empatice, pero que quede clara una cosa: esto es así, porque el autor ha querido que así sea: ha creado conscientemente  personajes fríos, frívolos, presumidos, avariciosos, egoístas, sumisos, fanáticos religiosos, oportunistas… Empezando por Vogel, el encargado de la investigación, que con su prepotencia, su vanidad, su egolatría, su preocupación por su aspecto físico, por quedar bien delante de los medios y de la opinión pública, su soberbia de creerse capaz de manipular a la sociedad entera… como podéis ver, es un personaje que resulta bastante repulsivo ya desde el principio del libro y que se aleja por completo de la atractiva figura policial protagonista que solemos encontrar en este tipo de thrillers… Después está la familia de la pequeña desaparecida, pertenecientes a una congregación religiosa de lo más parecido a una secta y que no podría ser más fanática, por lo que tampoco despiertan nuestro afecto ni nuestra compasión de la manera habitual… Luego,la mejor amiga de la víctima, que encarna a la típica adolescente que haría lo que fuera por hacerse famosa de la noche a la mañana y poder dejar ese pequeño pueblo en el que nunca pasa nada emocionante… Y el profesor, con su poco carácter, capaz de perdonar todo con tal de mantener intacta su integridad… Incluso la víctima, la pequeña Anne Lou, no podía ser más insulsa ni tener una vida más aburrida ni menos emocionante…No se salva ni el apuntador, como se suele decir… Pero esta selección de personajes que echan tanto para atrás también hace que la novela sea tan diferente, tan especial… Parece que ha querido experimentar en todos los aspectos y lo ha hecho: ha cogido la típica trama de una desaparición, pero sólo sirviéndose de eso, ha hecho algo completamente diferente, algo que sólo un grande como Carrisi puede permitirse el lujo de hacer y que le salga así de bien.

En cuanto al escenario en el que suceden los hechos, si bien es cierto que en la novela nos lo sitúan en un pueblo perdido de las montañas de los Alpes italianos, yo desde el primer momento me imaginé toda la película en el típico pueblo triste y gris americano perdido de la mano de Dios… con su típico diner lleno de mesas vacías, las típicas casas unifamiliares americanas y el instituto con sus frikis, sus animadoras y sus malos malotes… Y sí, he utilizado el término película a propósito en el párrafo anterior, pues esa ha sido la sensación que he tenido a lo largo de toda la novela: es una historia completamente visual, en la que en vez de leer, parece que estemos en el cine disfrutando de una película de las que nos dejan bien enterrados en el asiento. He visto la localización perfectamente, a los personajes e incluso la acústica, con sus silencios, sus golpes, o su música típica de “ahora va a suceder algo importante”, que son también completamente perceptibles a lo largo de toda la novela.

Y si hay una sentimiento que se apodera del lector de principio a fin, es el de “no te fíes de nadie”; uno está completamente en alerta desde el primer capítulo, con el gusanillo en el cuerpo de por dónde será que va a estallar la bomba que sabemos que está a punto de estallar y no queremos que nos pille desprevenidos… A mí me explotó de pleno, y me encantó… Ya sabéis que el factor sorpresa al final de las novelas es algo que valoro muchísimo, y que un autor logre dar un golpe de impacto como el que Carrisi da en esta historia, es realmente digno de admiración.

Otro aspecto que me ha encantado es que el autor incluya en la trama una reflexión de principio a fin, sobre el poder que los medios de comunicación tienen en la actualidad sobre la sociedad: el poder de manipular, de llevarnos por dónde ellos quieren, de hacernos adictos a lo que les interesa, de llevar a alguien a lo más alto o de hundirlo para siempre… Pero además, también nos hace reflexionar sobre la curiosidad extrema que nuestra sociedad está experimentando, una curiosidad que llega a ser realmente morbosa en muchos casos y no somos conscientes de los riesgos psicológicos que eso entraña ni de los seres deshumanizados en los que nos estamos convirtiendo. Realmente interesante este punto, la forma en la que lo desarrolla y el miedo que se le mete a uno en el cuerpo cuando piensa con detenimiento sobre el tema…


Ya sólo me queda invitaros a adentraros en esta historia que comienza una helada noche de niebla, la noche en la que todo cambió para siempre; preparaos para devorar una novela de lo más original, de lo más sorprendente y que os dejará sin aliento; preparaos para disfrutar y a ver si la emoción, no os hace perder de vista a la chica en la niebla.



Otras novelas del autor reseñadas en el blog : 

La hipótesis del mal

lunes, 24 de julio de 2017

EL EXTRAÑO VERANO DE TOM HARVEY

                      El extraño verano de Tom Harvey de Mikel Santiago

Tom Harvey se encontraba en Roma cuando Bob Ardlan lo llamó. En esos momentos, Tom estaba muy bien acompañado, por lo que decidió no contestar – ya lo llamaría más tarde, pensó; sin embargo, más tarde, se le pasó...y cuánto iba a lamentar no haber respondido al teléfono… Un par de días después de la extraña llamada (extraña porque Bob Ardlan hacía años que no lo llamaba), es Elena, la hija de Bob y exmujer de Tom, quien lo llama suplicándole que acuda a Tremonte: su padre ha fallecido hace un par de días después de haberse precipitado al vacío desde el balcón de su dormitorio y está completamente destrozada… Lo que Elena no sabe, es que Bob Ardlan murió minutos después de realizar aquella misteriosa llamada a Tom…

¿Por qué llamó Bob a Tom justo antes de morir?¿Fue un suicidio?¿Una muerte accidental?¿Puede que incluso haya sido un asesinato?

Con estos mil y un interrogantes, Tom Harvey se dirige a Tremonte sin dudarlo, para acompañar a Elena, el amor de su vida, en estos duros y trágicos momentos, pero también para intentar encontrar una explicación a las misteriosas circunstancias que rodearon la muerte de Bob Ardlan... y las demás muertes que empezarán a tener lugar y por supuesto a estar relacionadas.

Es esta la tercera novela que leo de Mikel Santiago, y son muchos los puntos en común que tienen todas ellas y que son ya características indiscutibles del estilo del autor: Mikel Santiago empieza todas sus novelas de manera potente, impactante, con una forma de presentar los hechos que logran atraparte y engancharte desde la mismísima primera página. Todas sus novelas están contadas en primera persona por el protagonista principal, en este caso Tom Harvey, y esta manera de utilizar un narrador en primera persona logra que el lector se involucre profundamente en la historia y que viva los acontecimientos con mayor intensidad. Otra característica del autor es la música: en todas tus novelas, la música es una parte fundamental de la trama, y en este caso la incluye con un protagonista que es músico de jazz – toca el saxo, pero además, a lo largo de la novela, se las ingenia para darnos pequeñas lecciones sobre este tipo de música, hacernos disfrutar de conciertos en directo y poner una banda sonora a la novela que no hace más que aumentar el cuidado detalle con el que se encarga de que toda la novela transcurra en un marco incomparable. Y es que la ambientación en la que nos va a sumergir el autor no podría ser más idílica: Mikel Santiago nos lleva a la maravillosa provincia italiana de Salerno, con sus acantilados, sus grutas espectaculares, su mar azul, sus pueblos de cuento, sus yates, sus villas, sus calas de ensueño… y como elenco de personajes para este paradisíaco lugar, elige un grupo de lo más selecto, de lo más carismático, de lo más enigmático, de lo más granado de la sociedad: artistas, escritores, directores de cine, marchantes de arte, músicos, millonarios vividores…nos harán disfrutar del sabor de la dolce vita en cada una de las páginas del libro.

Una diferencia importante con sus anteriores novelas, vendría marcada por el ritmo: en las dos primeras el ritmo del thriller es vertiginoso, trepidante, en ésta, a pesar de ser igual de entretenida, hay partes que son más pausadas, se detiene más en contar la historia de cada uno de los personajes, las relaciones existentes entre ellos, su pasado, sus posibles razones para querer asesinar… para hacernos dudar de todos y cada uno de ellos hasta el mismísimo final de la novela, y tengo que reconocer que logra engañarnos muy pero que muy bien, ya que en varias ocasiones estaba convencidísima de saber quién era el asesino y no podía estar más equivocada… En este sentido, me gusta la manera en la que el ritmo más pausado encaja a la perfección con la ambientación tan relajada, tan de bon vivant, de la dolce vita típica de la costa sur de Italia, en la que la vida se saborea a pequeños sorbitos porque lo único que se desea es detener el tiempo y disfrutar de ese mágico enclave y momento.

Tengo que admitir que la esencia de los libros de Agatha Christie, estuvieron presentes en mi cabeza desde las primeras páginas del libro: y digo la esencia, no el estilo. Pero, ese dudar de todo y de todos, ese protagonista astuto, perspicaz e inteligente que se convierte en investigador, que interroga a todo aquel que se encuentra, que revuelve el lugar del crimen hasta encontrar las pruebas o pistas más interesante, esa atmósfera tan de Diez Negritos, en el parece que todos tenían algún motivo de peso para cometer el asesinato, en el que como aquí empiezan a morir los que creías sospechosos en un primer momento, esos personajes adinerados, excéntricos en un entorno de lujo que disfrutamos en Muerte en el Nilo, esa esencia familiar y a la que le tengo tanto cariño se respira de principio a fin, y por supuesto, se disfruta en la misma medida.

Otro aspecto que me ha encantado en la novela ha sido que los asesinatos giraran en torno a un artista, y que por lo tanto sus obras, sus cuadros, fueran parte del eje central de la historia. Me ha parecido apasionante, cómo el autor utiliza los cuadros en la trama y la manera en que convierte a las obras de arte en parte protagonista de la novela.

Una vez más, Mikel Santiago vuelve a conquistar con una novela perfecta para la época en la que estamos, en la que la mayoría buscamos lecturas adictivas, de las que enganchan, para disfrutar a la orilla del mar o donde sea que nos guste relajarnos en estos días de verano. Una novela, como todas las suyas, que se lee sola, que resulta ágil, entretenida y que te deja con muy buen sabor de boca. Una novela, en esta ocasión, con una ambientación de ensueño y una banda sonora con acordes de jazz, perfecta para el entorno elegido. Un ambiente de lujo, en el que un apuesto músico sin demasiado éxito, no parará hasta descubrir cuáles fueron los motivos que llevaron a Bob Ardlan a morir en tan terribles circunstancias. Será un extraño verano para Tom Harvey, no dudes en acompañarlo en su emocionante y peligrosa aventura.

Otras novelas del autor : 

El mal camino



miércoles, 12 de julio de 2017

LOS RITOS DEL AGUA

                     Los ritos del agua de Eva García Sáenz de Uturi 

Hoy os traigo la segunda parte de la trilogía de la Ciudad Blanca, lectura que esperaba con impaciencia, ya que como sabéis los que me seguís, El silencio de la Ciudad Blanca fue un libro que me encantó y que me hizo sentir que hacía mucho que no pasaba una novela tan buena por mis manos. Aunque podrían leerse de manera independiente, mi consejo es que se lean en el orden en el que han sido publicados, ya que, aunque los casos no están relacionados, los protagonistas siguen siendo los mismos, y sus historias personales sí que evolucionan a lo largo de las dos novelas.

Han pasado apenas unos meses desde que Kraken consiguió cerrar el caso de los crímenes de la Ciudad Blanca. Aún no recuperado del todo, y con una afasia de Broca que le impide comunicarse verbalmente, una nueva ola de asesinatos requerirá su presencia en el caso como experto perfilador. Además, la primera víctima que aparece, Ana Belén Liaño, es alguien que tanto Unai como su cuadrilla conocen muy bien: fue el primer amor de todos ellos en el verano de 1992, un verano que les marcaría para siempre y que supondría el adiós a la infancia y a la inocencia de cada uno de ellos.

Al igual que en la anterior novela, los asesinatos perpetrados en ésta, tendrán también un claro perfil histórico, y eso es, en mi opinión uno de los mejores aspectos de la trilogía. De hecho, en esta ocasión, el primer cadáver aparece en el túnel de San Adrián, un lugar con una importante carga histórica, sumergido en un caldero de la Edad de Bronce, colgado boca abajo, siguiendo los pasos de un ritual celta de hace 2600 años, tal y como les informará posteriormente  un historiador experto en el tema. El asesinato de esta mujer impacta todavía más, al saberse que está embarazada… El embarazo es claramente una parte del rito que sigue el asesino, y Alba, la subcomisaria y pareja de Unai, está embarazada, y este hecho puede hacer que Kraken entre como candidato en la lista de los elegidos del perturbado criminal…

La novela va a estar dividida en dos tramas que se irán alternando a medida que avanzamos en nuestra lectura: la que transcurre en la actualidad, y gira en torno a la investigación criminal que nos ocupa, y otra que nos llevará hasta el verano de 1992, año en el que Unai y su cuadrilla decidieron ir a un campamento organizado por la facultad de Historia de Santander, en el que pasarían varias semanas reconstruyendo un antiguo poblado cántabro. Nos daremos cuenta rápidamente, que los hechos que tuvieron lugar en aquel campamento, estarán estrechamente relacionados con la trama actual, ya que los personajes en ambas tramas son prácticamente los mismos.

La fórmula que la autora emplea para narrar los hechos, el patrón que sigue para estructurar la novela, es el mismo que en la anterior; ha encontrado una fórmula magistral para enganchar al lector, para encandilarlo con sus personajes, y especialmente cautivarlo con la cuidadísima ambientación de la novela y los hechos históricos que rodean o incluso, son parte de la trama. La pasión por Vitoria, por sus pueblos, por su cultura, por sus gentes, por sus tradiciones, por su historia, se puede palpar y saborear en cada párrafo de esta novela. Hace que necesites conocer la ciudad, visitarla, perderte en sus pueblos, en sus parajes, enamorarte de sus fiestas, de sus calles… Nunca he estado allí, pero os aseguro que tras leer estas dos novelas, siento que conozco la ciudad y sus alrededores, y se ha convertido para mí en una de las ciudades más bonitas y más interesantes de nuestro país. En esta ocasión además, la autora nos lleva también a conocer pueblos de Cantabria, y los recrea con el mismo mimo y detalle que hace con su ciudad natal.

Otro de los puntos fuertes de la novela son los personajes. Impecable el trabajo que escritora hace en este sentido con ellos, cómo los lleva a sus límites, cómo los arrastra hasta la desesperación, cómo saca lo peor y lo mejor de cada uno de ellos de la manera más desgarradora… Porque los personajes de Eva García Sáenz se caracterizan por su fuerza, pero también por lo viscerales que son, lo complejos que son, y las complicadas situaciones personales que arrastran todos y cada uno de ellos que marcan duramente su día a día. En esta segunda parte de la trilogía, conoceremos un poco más en profundidad el pasado de Alba y entenderemos mejor el porqué de su hermética personalidad. Estíbaliz, la inseparable e incondicional compañera de Kraken, cobrará mayor protagonismo en esta novela, y también la veremos resurgir poco a poco de las cenizas en las que su duro pasado la había sumido. Y luego está el personaje de los personajes, el abuelo, que sólo su presencia en escena ya nos pone una sonrisa en los labios y nos transmite una paz, una serenidad y un sentimiento de hogar, que lo queremos tener en nuestras casas, en nuestras vidas a la primera de cambio. !Qué maravilla de personaje!

En cuanto a la temática, las distintas relaciones familiares, los diferentes tipos de familia que podemos encontrar, son el eje central de la historia. Cómo lo que sucede en nuestra infancia y en nuestra preadolescencia, va a marcar para siempre nuestro futuro, nuestra personalidad y nuestra manera de entender, de afrontar y de sentir en la vida… y por supuesto, no todo el mundo tiene la suerte de haber vivido una infancia feliz y tranquila, exenta de problemas, de malos tratos, de desgracias, de pérdidas, de enfermedades, de pobreza…

En cuanto al caso criminal de la novela, insistir de nuevo en lo mucho que me gusta el perfil histórico que le da a los asesinatos, y cómo mezcla la historia y la antropología para que el asesino ejecute cada uno de sus crímenes. Es un telón de fondo de lo más atractivo, y si eres como yo, amante de la novela negra y de la histórica, no podría haber encontrado un ejemplo mejor en que este tándem estuviera reflejado. Decir que los aspectos que subyacen tras la trama criminal, son en esta ocasión verdaderamente delicados, de esas cosas que nos parecen imposibles cuando las leemos, pero que sabemos que sí, que lamentablemente ocurren y están ahí, y duele, duele realmente saber que puede haber mentes tan perturbadas.

Como puntos negativos en este sentido, tengo que admitir que el factor sorpresa en cuanto al asesino o a los porqués de los asesinatos, no los ha habido como en la primera novela, que había logrado dejarme boquiabierta; esta vez, he sido capaz de intuir los motivos e incluso desvelar la identidad de alguno de los personajes relacionados con los asesinatos o con el asesino, mucho antes de llegar al final, aunque por supuesto hubo detalles que necesité que fueran contados por la autora en los últimos capítulos. Aún así, mi interés por la historia no decayó en ningún momento, y me siguió pareciendo de lo más entretenida de principio a fin.

También tengo que mencionar, aunque no puedo entrar en detalles para no destripar la novela a nadie, que hubo un par de acontecimientos y situaciones en la trama relacionadas con los personajes, que me resultaron un poco forzadas o que me ha parecido que se han desarrollado un poco precipitadamente o incluso han sido incluidas en la historia un poco con calzador, y son también parte de las razones por las que la novela en esta ocasión no lleve la máxima puntuación.


Para finalizar, no me queda más que recomendaros nuevamente la lectura de esta novela que yo he terminado con pena, pues me apetecía seguir en Vitoria acompañada de esta maravilla de personajes. Espero con ansia el cierre de la trilogía, con la que estoy convencida que Eva García Sáenz de Urturi volverá a conquistarme con una nueva apasionante y trepidante trama criminal, que volverá a rodear con una marco histórico que logrará cautivarme una vez más. De la ambientación, ¡qué voy a decir!, que soy ya una enamorada de Vitoria sin conocerla y que estoy deseando visitarla y dejarme hechizar en primera persona por toda su magia y encanto.


miércoles, 17 de mayo de 2017

MEDIA VIDA

                                 Media vida de Care Santos

Soy de la generación que creció leyendo Torres de Malory y Las mellizas de Santa Clara. Aquellas lecturas marcaron mi infancia por completo, y todavía los recuerdo como unos de los mejores libros que he leído en mi vida, tanto por lo feliz que me hacían sentir, como por la manera en que lograban sumergirme en las historias que en aquellos maravillosos colegios tenían lugar. Creo que es por esto, que hoy en día, cuando leo la palabra internado en el argumento de alguna novela, mi nostalgia hace que algo se me remueva por dentro, y tenga una necesidad imperiosa de hacerme con ese libro, y una esperanza todavía mayor, de que, esa lectura, consiga hacerme sentir lo que aquellas historias de mi niñez tan fácilmente lograban…

Y así fue, como al leer la sipnosis de Media vida de Care Santos, mis ojos empezaron a iluminarse por completo cuando descubrí, que las protagonistas del premio Nadal de este año, eran cinco niñas que en pleno verano del año 1950, estaban internas en un colegio de monjas de Barcelona, y jugaban juntas, por última vez, al juego de “Acción o verdad”, un juego, que aunque ellas todavía no lo supieran, iba a cambiar sus vidas para siempre y por completo…

Aquellas cinco niñas de catorce años, van a ser las protagonistas de nuestra historia, y aunque todas ellas estaban en el mismo internado, las razones por las que estaban allí, al igual que sus orígenes, no podían haber sido más dispares. Por un lado tenemos a las gemelas Marta y Olga Viñó, cuya madre está a punto de venir a buscarlas para comenzar una nueva vida junto a su nuevo padrastro. Lolita, es huérfana, sus padres, músicos, perdieron la vida trágicamente y ella acabó en manos de las monjas paulinas… Nina tiene padres, pero están demasiado ocupados con su negocio como para cuidar a su hija pequeña, así que prefieren visitarla allí cuando les viene bien… Y por último, la pequeña Julia, huérfana también, pero con una condición social muy inferior a la de sus compañeras… La pequeña Julia, tiene que trabajar mucho ayudando a las mojas para “agradecer” que se estén ocupando tan bien de ella….

Tras aquella fatídica noche, las niñas se separarán y no volverán a encontrarse hasta más de 30 años después, cuando, una de las gemelas, Olga Viñó, tiene la “genial” idea de reunir a sus antiguas amigas del colegio ahora que van a celebrar su 45 cumpleaños. Es por ello que decide empezar a buscar a cada una de ellas, y preparar una cena en la que puedan juntarse, recordar, ponerse al día y hablar de cómo habían cambiado sus vidas.

La estructura de la novela es muy clara y bien organizada: tras el prólogo que trascurre en el internado en el año 1950, la autora nos lleva hasta 1981, y a partir de aquí, la novela se dividirá en capítulos que tendrán por protagonistas a cada una de aquellas niñas que se han convertido en mujeres de lo más distintas. Veremos cómo eran en el pasado, cómo han transcurrido estos treinta años en sus vidas, y cómo los hechos acontecidos durante ese tiempo las han hecho convertirse en las mujeres que son hoy en día. Posteriormente, encontramos a las compañeras en el restaurante en el que se va a celebrar la cena: allí hablarán, se pondrán al día, y se abrirán de una manera trascendental, algunas, incluso, lograrán encontrarse a sí mismas. Finalmente, una escena final en otro lugar (que no mencionaré aunque no sea de gran relevancia), en el que los puntos sobre las íes que faltaban serán por fin puestos, y el perdón y las lágrimas contenidas durante largo años, serán derramadas y concedido, como parte del proceso de redención….

Uno de los aspectos que más me ha gustado de la novela, ha sido la manera en que la autora retrata la época que a las protagonistas les tocó vivir: primero, los años de la dictadura, y en el presente de la novela, la época de la transición, ambas etapas muy duras para la mujer en nuestro país. La dura realidad a la que tenían que enfrentarse aquellas que decidían ir a la universidad, aquellas que no querían casarse, aquellas que tenían algo que decir o que pretendían pensar por sí mismas, aquellas que fuera de la forma que fuera, intentaran salirse del lugar para el que habían nacido: la casa al cuidado de sus maridos y sus hijos.

También me ha encantado la cuidada ambientación histórica del libro, y cómo la autora, aprovechando retazos de la vida de alguna de las protagonistas, consigue incluir capítulos importantes o acontecimientos curiosos, que marcaron la historia de nuestro país en aquellos años tan convulsos, tan duros y tan complicados: la aprobación de la ley del divorcio, los abortos clandestinos y sus consecuencias, las míseras condiciones de las cárceles en los años 60, la polémica que generó la visita de los Beatles, el poder de la iglesia y la manera en la que se silenciaban todas las barbaridades cometidas por los que formaban parte de ella…

Un aspecto que no me ha logrado convencer y que ha impedido que conectara con las protagonistas de la manera en la que me habría gustado, ha sido que todas y cada una de ellas, me ha parecido que estaban demasiado estereotipadas: Olga, acomplejada desde niña, se ha convertido en una mujer aburrida, amargada, sólo preocupada por el qué dirán y por meter las narices en las vidas de los demás. Marta, su hermana, sumida en un matrimonio infeliz, que le ha llevado incluso a convertirse en algo con lo que no soñaba, y la ha obligado a alejarse de su sueño de convertirse en novelista que era lo que siempre deseó, y a llevar aguantando infidelidades de su marido desde prácticamente el día que lo conoció. Lolita, enamorada de quién no debe desde que era una niña. Nina, como representante de la mujer madura que no quiere hacerse mayor, y que pretende vivir, vestir, amar y comportarse como cuando todavía tenía 20 años, eso sí, totalmente segura de sí misma, vital y más feliz ahora que cuando los tenía. Y finalmente Julia, la pequeña Julia, que se ha convertido en una famosa diputada socialista, que por supuesto, como mujer que ostenta un cargo de poder, está soltera y sin hijos.

En resumen, una novela coral que tiene como protagonistas a las mujeres de una generación a la que le tocó enfrentarse a grandes y difíciles cambios, muchos de ellos realmente duros para ellas, pues, al haber sido criadas en un ambiente tan rancio, tan hipócrita, tan machista, y al haberles inculcado desde niñas unos valores tan estrictos e incluso retrógrados, hay que entender que a muchas de ellas les costara tanto o se sintieran realmente mal cuando sentían por dentro la necesidad de alejarse del “buen camino” y de llevar a cabo sus más profundos sueños y deseos.


Una novela que se lee sola, con prosa ágil y diálogos amenos, que no dejan de estar cuidados en ningún momento, ya que, si algo caracteriza a Care Santos es su exquisita forma de contar historias. Una novela que nos acercará, en mi caso, a las mujeres de la generación de mi madre, y en la que tantas cosas características de ella, de su niñez, de su juventud y de su madurez aquí me he encontrado. Una novela que nos hará agradecer, que los tiempos, afortunadamente, hayan cambiado tanto, y que las conversaciones que hoy mantenemos alrededor de una buena cena, distan mucho de las que se mantenían en los años 80.


Otras novelas de la autora reseñadas en el blog : 






lunes, 3 de abril de 2017

LA LUZ DE LA TIERRA

                             La luz de la tierra de Daniel Wolf


Ya sabéis lo muchísimo que disfruto sumergiéndome en una novela histórica que transcurra en la Edad Media, y si además, dicha novela, está protagonizada por personajes ya conocidos con los que había vivido una historia de lo más apasionante, entonces esa novela tiene ya prácticamente varias estrellas de la puntuación ganadas.

Hoy os traigo La luz de la tierra, continuación de la maravillosa novela La sal de la tierra , en la que pudimos descubrir a Michel Fleury y su evolución desde la nada hasta llegar a convertirse en un prestigioso mercader y alcalde de la ciudad de Varennes.

En esta segunda entrega de la saga, Michel Fleury, sigue ocupando el puesto de alcalde y una posición privilegiada en el consejo de la ciudad. Continúa trabajando por los ciudadanos de Varennes, por la igualdad de los más desfavorecidos y por posicionar a la villa en un punto de vital importancia para el comercio de la zona. De hecho, una de sus nuevas ideas, será poder celebrar una feria de carácter anual en Varennes, teniendo en cuenta la importancia que tenían las ferias en aquellos días, por ser lugar de encuentro entre los comerciantes de muchos puntos de Europa, y por todos los impuestos y dinero que dicha celebración aportaría a la ciudad y a sus habitantes. Sin embargo, el ambicioso proyecto, no alcanzará el éxito esperado, y serán muchas las dificultades y muchos los inconvenientes y obstáculos que el alcalde y sus allegados tendrán que superar para poder salir airosos de este duro trance que afectará seriamente a la ciudad.

Además de Michel, en esta novela será también su hijo Rémy el que desempeñe un papel protagonista de la historia. Para disgusto de sus padres, Rémy, nunca se sintió atraído por el negocio del comercio familiar; sus sueños, sus ambiciones, su pasión, siempre estuvieron vinculados a los libros, y es por ello que se ha convertido en el primer ciudadano laico en abrir un taller de escritura en una ciudad. Rémy, para disgusto del abad del monasterio, que ve cómo peligra la labor de su scriptorium, se ha convertido en un verdadero artista como iluminador de libros, reconocido ya en muchos lugares de Europa, desde donde le llegan con frecuencia encargos para que ilustre o haga copias de obras para gentes importantes de la nobleza. Pero por si no hubiera puesto en su contra ya lo suficiente a todo el clero de la ciudad, su próximo proyecto no hará más que empeorar las cosas: Rémy tiene un sueño que cambiará realmente la ciudad, quiere construir la primera escuela laica, en la que todos los niños de Varennes puedan estudiar sin importar su nivel económico, ya que hasta el momento, sólo los que podían permitirse las tasas que cobraban en la escuela del monasterio, eran los que tenían la posibilidad de recibir una formación. Pero la escuela soñada por Rémy, no sólo quiere ser diferente en cuanto a ser más igualitaria, sino que pretende que lo que se imparta en esa escuela sea de utilidad para los niños en su futuro: no quiere que los niños aprendan sólo salmos, quiere que aprendan aritmética, geometría, gramática…quiere que se formen en condiciones, pues es consciente de que unos ciudadanos bien formados, lograrán que las ciudades del mañana sean ciudades pioneras en grandes avances y grandes progresos.

Pero el hecho de tener al clero en contra por su profesión, enemistándose nuevamente con ellos por el sueño de construir su escuela, y finalmente, enamorándose perdidamente de la mujer de la que no debería haberse enamorado, harán que la vida del taciturno y tranquilo Rémy se complique hasta el punto de poner a la ciudad en una grave y seria encrucijada, en la que serán muchos, los que incluso, lleguen a temer por sus vidas.

Además de los personajes masculinos, nuevamente el autor, ha logrado crear unos personajes femeninos fuertes, inteligentes, potentes, capaces de traspasar con su garra, su decisión y su energía las páginas del libro. Me ha encantado de nuevo Isabelle, la mujer de Michel, que sigue a pesar de tener ya una edad llevando las riendas de su negocio como si fuera el primer día, y sigue viviendo con una independencia, una autonomía y una seguridad, que desarman a cualquiera que se cruce en su camino.

Philippine, el amor de Rémy, también será un personaje que nos conquiste nada más conocerla: pasional, culta, inteligente, arriesgada, decidida… Sabe lo que quiere y no se anda con rodeos a la hora de conseguirlo. Su historia nos hará sufrir, pero también nos envolverán con el amor, la pasión y las chispas que surgen siempre que están juntos: eran dos seres que estaban destinados a encontrarse.

La exquisita ambientación de la historia, ha sido una vez uno de los puntos fuertes de la novela:nada más abrir el libro, uno viaja en el tiempo y se empapa de los olores, sabores, colores, paisajes y sonidos del siglo XIII. El lector se siente en todo momento en la ciudad de Varennes, en sus bosques, en sus valles… Se empapa del ajetreo de su comercio, visualiza sus casas, sus talleres, el consejo de la ciudad, la escuela, sus tabernas… Todo está tan magníficamente descrito, explicado, retratado, que es una maravilla pasar unos días sumergidos en plena Edad Media.

Vuelvo a destacar aquí, lo muchísimo que me ha gustado ver cómo se intentaba crear una escuela laica, cómo se llevaba a cabo, cómo se buscaba el maestro adecuado, cómo van incluso hasta la universidad de París para encontrar al mejor profesor, pudiendo disfrutar gracias a este viaje, de cómo eran incluso las clases en la universidad en aquellos días: incluso en este pequeño detalle se para con mimo el autor, para que saboreemos un poco de las universidades de aquellos tiempos.

Y otra parte importantísima a la vez que emocionante, es comprobar cómo va evolucionando el comercio: las ferias, la competencia, los impuestos, los aranceles, los usureros, los prestamistas… Es una auténtica maravilla poder disfrutar en primera persona de algo tan importante como es la historia del comercio y de las economías de los pueblos de una forma tan amena y tan instructiva a la vez: me ha encantado ver la evolución, tanto del comercio como de las ciudades, que en estos años vivieron cambios de vital importancia.

Poco más me queda ya que contaros, sólo deciros que si habéis disfrutado leyendo La sal de la tierra, disfrutaréis de nuevo con su continuación y las apasionantes aventuras que los Fleury os tienen preparadas: guerras, amor, historia, comercio, arte, cultura, traición, venganza, lucha de clases, ideales, sueños, pasión… todos estos ingredientes, aderezados con una magistral ambientación en la Europa del siglo XIII y narrada con una prosa amena, dinámica, directa y fluida, os garantizo que serán motivos más que suficientes para que esta historia se saboree y se disfrute como una auténtica delicia. 


miércoles, 18 de enero de 2017

EL SILENCIO DE LA CIUDAD BLANCA

                 El silencio de la Ciudad Blanca de Eva G.ª Sáenz de Urturi

Agosto de 2016. El inspector Unai Ayala se encuentra en la UCI con una bala en el cerebro, víctima del asesino en serie que en aquellos días tenía aterrorizada a la ciudad de Vitoria, y cuyo caso estaba investigando… Unai, en coma, y a punto de ser desconectado de la máquina que lo mantiene con vida, decide ponernos en antecedentes, y contarnos todos los detalles de los crímenes que lo han llevado a terminar en tan dramáticas circunstancias.

Es así, como nos trasladamos nada más empezar, a finales de Julio de 2016. En aquellos días, había fiestas en la ciudad y en las calles se respiraba un ambiente alegre y festivo. Sin embargo, una llamada de su compañera, advirtiéndole de que tienen que reunirse de manera inmediata, hace que Unai tenga que abandonar a su cuadrilla y no dude ni por un instante, por el tono de la llamada, de que algo terrible ha tenido que ocurrir. Y no se equivoca para nada; la noticia no podía ser más alarmante: dos cuerpos desnudos de un chico y una chica, acaban de aparecer en la cripta de la catedral, cada uno de ellos con las manos apoyadas en la mejilla del otro.

El hallazgo de los cadáveres, causa tanto impacto en los policías, no sólo por la morbosidad de los hechos, sino debido a las similitudes que existen entre la escena del crimen actual, y “los crímenes del dolmen”, unos asesinatos que tuvieron lugar 20 años atrás y que causaron verdadero pánico entre la población, por tratarse todas las víctimas de niños y niñas menores de edad, y por la retorcida teatralidad con la que el perturbado criminal ejecutaba todos los homicidios.

Lo más escabroso del caso, es que el asesino en serie acusado de los horribles crímenes, lleva 20 años en prisión, y faltan apenas unos días para que vuelva a pisar la calle, ya que ha terminado de cumplir su condena….¿Está compinchado con alguien del exterior para poder llevar a cabo los asesinatos antes de salir y no levantar sospechas cuando comience a matar de nuevo?¿O es que realmente el convicto lleva todos estos años en prisión acusado de un delito que no cometió?

Al más puro estilo de “El silencio de los corderos” (homenaje en cierto sentido que, en mi humilde opinión, rinde la autora con el título del libro a la inspiración que obtuvo de la relación entre Jodie Foster y Hannibal Lecter), Unai Ayala comienza a visitar en la cárcel a Tasio Ortiz de Zárate, quien, dotado de una gran inteligencia y una personalidad arrolladora, le dice que es indispensable que cuente con su ayuda para detener al asesino lo antes posible, pues, tras llevar veinte años entre rejas, estudiando el tipo de perfil del que ha conseguido que sea él el que esté en la cárcel, le hacen no tener ninguna duda, de que la serie de asesinatos de parejas, no ha hecho más que empezar, y sólo trabajando en equipo lograrán pararlo…

¿Confiará el inspector Ayala en la palabra de un presidario?¿Hasta qué punto duda de su inocencia?¿Podrá resultarle de utilidad la información de la dispone Tasio y que nunca hasta ahora ha querido compartir?

Con este comienzo impactante, cargado de adrenalina y acción, arranca una historia que no nos dará tregua ni por un solo minuto, pues el ritmo vertiginoso y trepidante desde el principio, no hará más que conducirnos hasta un final de infarto, en el que nos quedaremos con la sensación de haber disfrutado y saboreado al máximo cada una de las palabras, cada una de las páginas de esta novela.

No es que esta novela tenga sólo cosas buenas, es que esta novela tiene prácticamente todas las cosas buenas que puede tener una novela. Son tantas, y todas tan bien trabajadas, que una no saber por dónde empezar a describirlas, pues es de estas historias que dejan al lector plenamente satisfecho y feliz, de haber podido disfrutar de un libro tan bueno, tan entretenido y además, con una gran calidad literaria en todos los sentidos.

Comencemos hablando de la fantástica ambientación que ha logrado crear la autora. Es admirable el exhaustivo trabajo de documentación que ha hecho sobre la ciudad de Vitoria, sobre sus monumentos, su historia, sus costumbres, sus tradiciones, su mitología popular, su flora… Todo lo que es relevante para la trama,( y lo que es más remarcable todavía, es que todos los elementos anteriormente mencionados son de vital importancia en la historia), aparecen perfectamente explicados, en profundidad, detalladamente, pero a la vez, su lectura no resulta para nada pesada, todo lo contrario, el lector percibe toda esta información sobre la idiosincrasia de Vitoria como una auténtica delicia, que no hace más que enriquecernos culturalmente y crearnos unas enormes ganas de salir inmediatamente a recorrer las calles de la ciudad.

En segundo lugar, y en lo referente a la estructura de la trama (cómo la presenta, cómo la complica, cómo la entreteje y cómo la resuelve), tengo que decir que me ha parecido magistral. La autora, juega desde un principio con dos historias que transcurren en dos líneas temporales ( 1970 y 2016); las dos historias resultan atractivas, interesantes, envolventes por igual… Una beberá de la otra, para convergir en un final con broche de oro para una emocionante e increíble novela criminal.

En cuanto a los personajes, la novela no sólo gira en torno a Unai y a Tasio. Unai Ayala, relatando su historia en primera persona, nos conquistará desde un primer momento. Unai traspasa las páginas del libro, como la mayoría de personajes que van a ir apareciendo, y nos llega como un hombre bueno,familiar, obsesionado con su trabajo, meticuloso y muy perfeccionista, que a pesar de arrastrar consigo un inmenso dolor por un terrible drama al que tuvo que enfrentarse recientemente, no se ha vuelto huraño ni se ha hundido en la mala vida, sino que ha intentado seguir adelante apoyándose en su familia y en el amor que siente por su profesión. Todos y cada uno de los personajes, nos llegan y nos trasmiten mucho más de lo que uno podría imaginar que unos personajes secundarios pudieran llegar a tocarle tan de cerca. Por ejemplo, el abuelo de Unai, ha sido para mí uno de los personajes con más carisma, con más magia y que más ha conseguido emocionarme de los que me he encontrado en los libros últimamente.

La bondad, el sadismo, la maldad, la agresividad, la arrogancia, el desparpajo, la perseverancia, la lucha, el miedo, el desamparo, la inteligencia, la lealtad, la pasión… Las virtudes, los defectos, las cualidades de cada una de las personas que componen esta historia, nos trasmiten en todo momento el gran trabajo que ha realizado la autora para poder crear un conjunto de personajes de tanta calidad, pues son ellos los que dan vida a la novela, ya que, en mi opinión, si un buen argumento no es llevado a cabo por personajes de calidad extraordinaria, la novela no lograría convencer al lector de la manera en la que ésta lo consigue.

Creo que si me habéis leído hasta aquí, ya no os queda ninguna duda de que recomiendo encarecidamente la lectura de esta novela; no sólo la disfrutaréis los aficionados a la novela negra o de intriga, pues es un libro tan completo, tan lleno de historia, de pasión, de sabiduría popular, de leyendas y tradiciones, de arte, de sentimientos, de superación, de humanidad, de actualidad… Tan bien escrito y con una historia tan bien construida, que estoy plenamente convencida que hará las delicias de todo aquel que lo tenga en sus manos.


Es una novela de las que terminas con pena por haber llegado al final, y porque sabes que vas a tardar en encontrar pronto otra historia que te deje una sensación tan buena… Yo sólo os digo que ya me tarda el conocer la ciudad de Vitoria, pasear por sus calles y esperar al amanecer para quedarme hechizada por “El silencio de la Ciudad Blanca”.




martes, 27 de diciembre de 2016

TIERRA SIN HOMBRES

                              Tierra sin hombres de Inma Chacón

Tierra sin hombres nos lleva a la Galicia de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, nos traslada en cuerpo y alma a la pequeña aldea de Cobas, situada muy cerquita de Ferrol, en la que nos sumergiremos en una saga familiar que nos atrapará de una manera deliciosa.

Las protagonistas indiscutibles de la novela de hoy, serán sin duda tres mujeres: Rosalía, lechera de profesión en la pequeña aldea, y sus dos hijas, Elisa y Sabela.

La novela comienza en el cementerio, están enterrando al hombre que más quiso a Elisa en su vida : Eloy, y a partir de este entierro, de este cementerio que la autora toma como punto de partida en cada capítulo, volveremos la vista atrás, y nos adentraremos en las vidas de estas tres mujeres: veremos cómo Rosalía se enamora de Mateo, cómo su marido, al igual que muchos hombres de la época se iba a hacer las Américas en busca de nuevas oportunidades, cómo un día Mateo regresa con su hermano sordo, Manuel, a quien deja al cuidado de la familia y que pasará con ellas muchísimo más tiempo que él mismo, y cómo nacen las dos pequeñas : Elisa, una dulce belleza pelirroja de ojos verdes, y Sabela, morena, racial, extraña y temida, desde el mismo instante en que llegó a este mundo.

Rosalía, que quiere lo mejor para sus hijas, para que no sufran todo lo que ella ha sufrido (pobreza, soledad por la ausencia del marido, un trabajo extenuante de sol a sol…), planea en silencio desde hace tiempo, casar a su hija Elisa con Eloy, el hijo del pescadero, que además de gozar de una magnífica posición económica, acaba de ser el primer chico de toda la aldea que ha obtenido el título de bachiller: no podría encontrar "mejor partido" para su Elisa… Sin embargo, lo que menos esperaba Rosalía, es que sería su hija pequeña, Sabela, la que estaba perdidamente enamorada de Eloy, y que Elisa, había perdido por completo la cabeza por Martín, un atractivo minero que acababa de llegar a trabajar en la mina del pueblo, y que no paró hasta conseguir que la bella Elisa cayera rendida ante sus encantos. Esta manera de truncar los planes de boda que con tanto cuidado había tramado Rosalía, no será más que el comienzo de una serie de tragedias y desdichas que afectarán por completo a toda la familia.

Descubrí a Inma Chacón con Tiempo de Arena , un libro que me encantó (más que éste), y en el que, al igual que en la novela de hoy, eran sus personajes femeninos los que llevaban todo el peso de la novela. La creación de personajes creo que es el punto fuerte de la autora, ya que, sin necesidad de elaborar un argumento demasiado enrevesado ni una trama demasiado compleja, es capaz de diseñar unos perfiles cargados de tanta personalidad, tan bien definidos y que trasmiten tanto, que ellos solos, acompañados de una magnífica ambientación y un delicioso estilo narrativo, son más que suficientes para configurar una historia de calidad y de lo más entretenida.

Que la historia transcurriera en Galicia, en Ferrol en concreto, tan cerquita de donde vivo, fue otro de los motivos que me animaron a querer leer esta novela. La época también me resultó de lo más atractiva, ya que, mis propios abuelos nacieron entre finales del XIX y principios del siglo XX, y algunos de ellos en aldeas, por lo que las historias que me contaban de niña, de cómo se vivía en aquellos tiempos, todavía vagan por mi mente, y tengo que reconocer que la autora ha recreado fielmente aquellos días, aquellas aldeas y aquella Galicia lluviosa y gris, llena de meigas, de humedad, de supersticiones y chismes, de verdes campos, acantilados y playas salvajes, hermosas y solitarias, de lavaderos, lecheras y vacas, de  romerías y verbenas, de fiebres y hambruna.

Es extraño lo que me ha sucedido con esta novela, ya que va de menos a más: al principio no pasaba nada que lograra cautivarme ni engancharme a la trama, pero no podía parar de leer, el simple hecho de saber qué le depararía el futuro a estos tres personajes, se convirtió en la razón fundamental para seguir leyendo. No sucedía nada impactante, pero estaba toda entretenida indagando en los más íntimos secretos de las vidas de Rosalía, Sabela y Elisa. Me encantaba la ambientación y la manera tan deliciosa en la que me estaban contando la historia. De repente, en la mitad del libro, sucede un acontecimiento que da un giro inesperado a la trama y que ya nos mantendrá en tensión hasta que se descubre quién fue el responsable del mismo. Por lo tanto, la segunda mitad de la novela, ya uno necesita leerla del tirón para poder desenmarañar todo el misterio que condujo a esta familia a la mayor de las desgracias.

Como decía antes, los personajes son uno de los puntos fuertes de la novela : ¡vaya tres mujeres! Qué manera de evolucionar, de crecer, de tramar, de amar… No me ha entusiasmado ninguna de ellas, pero de todas me ha gustado mucho algo y las he valorado por algo determinado en algún momento de la trama : me encantó la fogosidad de Elisa, que destacaba en contraposición a su timidez ante todo en la vida, y que la llevó a vivir el amor libremente; la fuerte personalidad y la inteligencia de Sabela, y el hecho de que era la única a la que en aquellos tiempos parecía darle igual “el qué dirán”; la inagotable capacidad para trabajar de Rosalía de sol a sol para sacar a su familia adelante hasta el final de sus días, es algo que también me hizo admirarla en todo momento… Aunque todas ellas también tuvieron momentos en los que me decepcionaron con sus decisiones y por sus traiciones…

Los personajes masculinos, aunque no lleven el peso de la historia, son también fundamentales en la novela: Eloy fue mi personaje favorito, ¡qué hombre más bueno!, su bondad, su amor, ese corazón que se veía que no le cabía en el pecho, traspasaba las páginas del libro y nos hacía adorarlo cada vez que aparecía en escena. Martín, también tenía su punto: apuesto a rabiar, simpático, audaz, desafiante, decidido a hacer todo lo que esté en su mano por conseguir a la mujer que ama… Eso sí, un poquito vividor de más que le hacía perder puestos en comparación con Eloy. Y por supuesto, la figura de Manuel, personaje sordo, y mejor representante de la maestría con la que la autora crea personajes, ya que, a pesar de su sordera, de la timidez de este personaje que parece esconderse de todo y de todos, su presencia, su manera de ser, y su importancia en la trama, no pierden fuerza en ningún momento, todo lo contrario, la autora consigue que Manuel nos llegue con la misma intensidad que todos los demás.

Era muy común en estos tiempos en Galicia que los hombres emigraran a América en busca de nuevas oportunidades: muchos se iban y apenas volvían a pisar su tierra, de ahí, que nuestra Rosalía de Castro, llamara a estas mujeres que quedaban al mando de las familias y de las tierras “viudas de vivos”. Inma Chacón, se inspiró en la historia de una de estas viudas para crear Tierra sin hombres, y creo que quiso rendir homenaje a Rosalía de Castro por ser fuente de inspiración, llamando Rosalía a la matriarca de la familia de la novela de hoy.


Me he empapado de la esencia de Galicia a lo largo de todas las páginas de esta novela, he estado en una aldea gallega de principios del siglo pasado hasta el final del libro. He disfrutado del hermoso paisaje de nuestra tierra, de nuestras tradiciones, de nuestras supersticiones… Me ha encantado inmiscuirme en las vidas de cada uno de los miembros de esta familia para descubrir su historia, una saga familiar con sus secretos, sus amores, sus traiciones, sus temores, su lucha por salir adelante y conseguir un futuro mejor. Así que si disfrutáis de las sagas familiares, no dudéis en adentraros en las páginas de esta mágica Tierra sin hombres , dejaos empapar no sólo por la lluvia de esta hermosa tierra, sino por la historia de una humilde familia en una pequeña aldea, que con muy poco, consigue dejarnos llenos de una grata satisfacción lectora cuando terminamos la novela.



lunes, 21 de noviembre de 2016

REDENCIÓN

                              Redención de John Hart

El plan que Gideon Strange tiene para esta noche, no podría ser más peligroso ni inusual para un chico de 14 años: Esa misma madrugada, Gideon irá a la prisión estatal a matar al hombre que acabó con la vida de su madre trece años atrás. Ese hombre, Adrian Wall, un policía que hasta el momento del asesinato había gozado de una reputación excelente y de un expediente intachable, está a punto de salir en libertad tras pasar trece duros y dificilísimos años entre rejas, por un crimen, que él, todavía asegura no haber cometido.

Nada más salir de prisión, la pesadilla para Adrian Wall volverá a comenzar, no sólo por tener que enfrentarse al hijo de la que fue considerada su víctima, sino porque nuevas mujeres aparecerán muertas en la vieja iglesia siguiendo el mismo ritual macabro que le llevó a la cárcel… ¿Será simple casualidad, habrá Adrian Wall vuelto a matar o es que alguien quiere endosarle los nuevos crímenes aprovechando su reciente puesta en libertad?

Por otro lado, nos encontramos a Elizabeth Black, una agente de policía que no atraviesa su mejor momento profesional: a pesar de que en su último caso, logró salvar la vida de la joven Channing Source, una joven de una familia acomodada que había sido secuestrada, brutalmente violada y atacada, ahora tiene a la prensa, a la policía estatal y a asuntos internos siguiéndole la pista muy de cerca, ya que la acusan de haber cometido un homicidio con claros tintes racistas: los secuestradores de la chiquilla era afroamericanos, y Elizabeth, que es blanca, se libró de ellos, después de haberles disparado 18 balas en piernas, rodillas y genitales. Elizabeth se niega a dar explicaciones sobre lo que ocurrió aquella madrugada en aquel lóbrego sótano donde tenían retenida a la pequeña Channing, se ha cerrado en sí misma como una tumba a pesar de haber sido suspendida en sus funciones como oficial de policía.

La conexión entre estos cuatro personajes estará estrechamente relacionada, ya que Elizabeth era compañera de Adrian cuando éste fue detenido por el asesinato, y fue la única de toda la comisaría que estaba completamente convencida de su inocencia. Desde que Adrian ingresó en prisión, y sintiéndose en deuda con el pequeño Gideon por haber perdido a su madre en tan terribles circunstancias, y por tratarse de un caso que ella nunca logró resolver, Elizabeth estará siempre muy cerca del niño, ya que su padre es un auténtico alcohólico, y ejercerá desde la distancia pero con gran cariño, como la figura materna que al joven le fue arrebatada.

Ahora que Adrian está de nuevo en libertad, Elizabeth necesita volver a poner todas las piezas en sus sitio y descubrir de una vez por todas, qué le pasó a la madre de Gideon. No obstante, su situación personal y profesional, no es la ideal para ayudar a su antiguo compañero y amigo… Por si no tuviera ya demasiadas preocupaciones, aparece en escena la pequeña Channing, a quien a partir de ahora le unirá un vínculo de lo más estrecho y especial, ya que para Channing será la única que logre comprender por lo que ha pasado y que haya vivido en primera persona todas las atrocidades a las que la sometieron en aquel sótano oscuro.

¿Hay un verdadero asesino ahí fuera o es que Adrian ha perdido por completo la cabeza en prisión?

¿Qué sucedió en aquel sótano? ¿Es Elizabeth una heroína o es el ángel vengador que nos quiere vender la prensa amarilla?

Estamos ante un thriller de lo más adictivo e impactante que atrapa completamente desde la mismísima primera página. Desde el minuto uno, el autor nos va presentando interrogantes, secretos, misterios, dudas… que se irán resolviendo a medida que vamos avanzando en nuestra lectura, pero lo mejor de todo, es que una vez resueltos esos primeros interrogantes, los secretos no harán más que ir en aumento, la historia se irá complicando, aparecerán nuevas versiones, nuevas subtramas, nuevos personajes involucrados con esos primeros interrogantes que no harán más que hacernos devorar la historia del tirón por lo emocionante que logra ponerse el asunto y por la forma en que nuevos personajes se ven involucrados en los hechos.

A pesar de que descubrí quien era el asesino hacia la mitad del libro, he de decir que con el resto de misterios y secretos de los personajes el escritor ha logrado sorprenderme y cogerme completamente desprevenida con el devenir de los acontecimientos… Y eso, como ya sabéis, es algo que me encanta.

Otro punto a destacar de la novela es la magnífica creación de personajes que realiza el autor: tanto los protagonistas como los secundarios, son personajes rotos, desvalidos, solitarios… Personajes con una gran desazón interior, llenos de dolor, y sobre todo personajes que ocultan terribles secretos, incapaces de confiar en nadie… Son personajes que despiertan nuestra lástima desde que aparecen en escena, se presentan como animalillos abandonados y maltratados que se han puesto una coraza para poder sobrevivir, pero que se ve que en realidad están completamente destrozados interiormente…Y ese dolor, ese desamparo, logra traspasar las páginas y llegar muy adentro al lector.

Tengo que mencionar también, lo muchísimo que me ha gustado la elegante y cuidada pluma del autor. Además de disfrutar de un buen argumento, me encanta que la calidad literaria de la novela esté a la altura, y en este caso, el autor lo ha logrado con creces. Con un estilo ágil, pulcro, elegante, y dotando a la novela de un ritmo que va in crescendo hasta convertirse en trepidante antes de llegar a la segunda parte de la misma, ha hecho que me interese por conocer el resto de sus novelas y estar deseando leerlas.


Una novela intensa con una trama sobrecogedora, protagonizada por unos personajes de los que traspasan las páginas de los libros y se hacen sentir palpables, como si fueran de carne y hueso… Una novela en la que nada ni nadie es lo que parece, en la que la traición y la confianza se vuelven en sí mismas protagonistas. Una historia de secretos, de venganza ,de desconfianza, de crímenes, de dolor, de rencores, de autodestrucción… pero, especialmente, de redención.


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